DDS: La ciudad digital de Amsterdam
La Municipalidad desde la pantalla
Por Fernando Bonsembiante




Publicado en el diario 'Pagina/12', Buenos Aires, Argentina, el 10 de febrero de 1996, en el suplemento 'Futuro'

Amsterdam es una ciudad hermosa. Pasear por sus canales, andar en bicicleta por sus parques, viajar en sus tranvías, tomar una cerveza a orillas del Amstel en uno de sus innumerables coffeshops, disfrutar de la hospitalidad de su gente o de la ausencia cada vez mayor de autos, es una experiencia inolvidable. Sus habitantes parecen opinar lo mismo, a tal punto que sumaron a sus atractivos 'físicos' un atractivo digital. Desde enero de 1994 existe 'DDS', 'De Digitale Stad' (o 'la ciudad digital', en holandés). Esa ciudad puede ser visitada a través de Internet, en el World Wide Web, en http://www.dds.nl.
Todo empezó cuando Marleen Stikker, jefa de proyectos del centro político-cultrural De Baile tuvo una idea para aumentar la participación política de los ciudadanos de Amsterdam. Se acercaban las elecciones y le preocupaba que la gente tuviese dificultades para acceder a las políticas oficiales y documentos administrativos de la municipalidad. También quería romper la brecha entre las autoridades y los ciudadanos, y proveer de un espacio de discusión con los políticos que iban a disputarse la conducción de la ciudad. Su idea era una especie de municipalidad digital. Para concretar ese proyecto tan ambicioso fue a buscar a verdaderos expertos: la fundación XS4ALL ('Access for all', acceso para todos), proveedores de Internet a bajo costo en Amsterdam. Esta fundación está dirigida por los ex-hackers Rop Gonggrijp y Felipe Rodriquez, de la organización 'Hack-Tic', famosa por organizar espectaculares reuniones de hackers en 1989 y 1993, y por su preocupación en los aspectos sociales de las redes y el uso adecuado de la tecnología digital. La fundación fue convertida recientemente en una empresa comercial y es el proveedor de internet más grande de Holanda. Las charlas entre Stikker y los hackers pusieron en evidencia que el proyecto tenía mucho en común con lo que los norteamericanos llaman 'freenet', redes de acceso gratuito con terminales públicas, donde los ciudadanos pueden comunicarse entre si y con las autoridades. La idea evolucionó en una 'ciudad digital', un lugar donde los habitantes pudieran discutir temas políticos, pero también que les permitiera hacer todo lo que se hace en una ciudad normal, como hacer compras o charlar de temas intrascendentes en un bar.
El proyecto se convirtió en realidad en enero de 1994. Se montó originalmente en la estructura de XS4ALL, pero empezó a crecer hasta que se hizo necesario la creación de una fundación para darle un marco legal. Al principio fue llevada adelante por De Balie y XS4ALL, hasta que obtuvo soporte y financiación del ministerio de economía de Holanda y de la municipalidad de Amsterdam.
En el Amsterdam real, Felipe Rodriquez (holandes hijo de españoles) es director de XS4ALL y dueño de Centra, uno de los restaurantes españoles más importantes, ubicado en pleno red-light district. En el Amsterdam digital es una especie de arquitecto urbanista, autor de la primer versión del programa que la soporta, y coordinador de la segunda y la tercera versión. Su trabajo fue voluntario, porque tenía grandes expectativas en el proyecto. "Queríamos lograr una conexion entre el mundo digital y el mundo de la política. Experimentar con conceptos de democracia, usando medios digitales. También queríamos introducir las posibilidades de Internet al público. Otro objetivo era conectar organizaciones que normalmente no están on-line al Internet, como algunas dominadas por artistas, otras que se dedican a investigar a las autoridades, a colegios, partidos políticos, etcétera." Lamentablemente no todo es perfecto en DDS. "Lo único que no hemos logrado es la conexion entre la política y el mundo digital. Los políticos no estan usando computadoras, o tienen miedo de usarlas."
Como todo padre orgulloso, Felipe no puede evitar hablar del programa: "La versión 3.0 de DDS es una revolución de diseño, es una revolución de nueva tecnología para el WWW (World Wide Web). Lo tienes que ver, es impresionante. Han echo una interfase WWW que tiene varias funciones nuevas, como WEB-email (correo electrónico). También puedes ver quienes están on-line, incluso una foto de esa persona. Puedes hacer tu propia casa en DDS, de una forma muy fácil y especial." Para ver la ciudad hay que usar Netscape 1.1 o superior, otros programas no permiten aprovechar todos los avances de la ciudad. La entrada es totalmente gratuita, al igual que en las ciudades normales, donde no se cobra por caminar por la calle. Saber holandés es recomendable para entender la mayor parte de la información presentada en ella, pero, como pasa en la Amsterdam real, un visitante puede encontrar información turística en inglés.
La metáfora norteamericana para Internet es la 'autopista de datos'. Los holandeses consideran a DDS como un 'campo de prueba' de la autopista, pero no dejan de agregarle un espíritu propio. Como en Amsterdam todas las calles tienen un sendero para andar en bicicleta, Michel van Loon maneja la sección 'bicicletas' de la ciudad, diciendo "no tiene sentido una autopista informática sin sendero para bicicletas. Despues de todo la mayoría de nuestros ciudadanos usan una para moverse por el mundo real". En su sección puede encontrarse información sobre carreras y archivos con datos útiles para el ciclista. Otra novedad son las bodas digitales. Una pareja construyó su casa virtual en una sección de la ciudad llamada 'The Metro', y celebraron un casamiento virtual con cuarenta invitados. El hecho de que nunca se hubiesen encontrado en carne y hueso no les parece un obstáculo para ser una pareja feliz.
Para que nadie se quede sin entrar en la ciudad, la fundación procedió a instalar terminales públicas y semi- públicas en lugares accesibles, como bibliotecas y edificios públicos. Justamente una de las preocupaciones que surgieron cuando se creó la ciudad fue que podía llegar a representar solamente a la 'elite informática'. Gradualmente la gente está empezando a entrar a través de esas terminales, y es de esperar que cualquier persona, sea o no amante de la computación, pueda expresarse a través de DDS. Muchos compraron una computadora y un modem exclusivamente para entrar en Amsterdam Digital. Pero la composición étnica de la ciudad dista de ser ideal. Todavía no se ven suficientes mujeres o ancianos, o gente de diversos orígenes étnicos.
El proyecto demostró ser popular y exitoso. En este momento existen alrededor de nueve sistemas similares, todos llamados 'ciudades digitales'. Rotterdam, Groningen, La Haya y Eindhoven son algunas de las ciudades que están empezando a digitalizarse. Incluso existe en Berlín la 'Internationale Stad', la ciudad internacional, un sistema como estos pero con proyección mundial.
Marlene Stikker piensa que la principal función de DDS es llenar las necesidades humanas. "Todos son iguales en la red" dijo al diario holandés 'Trouw'. "Gente que nunca saldría de su casa porque tiene miedo a las multitudes, ahora se reúne habitualmente en los BBS's. Uno encuentra gente en la red que nunca encontraría en la vida real. Esa necesidad de comunicarse es muy humana. Lo que a la gente le encanta es esa interminable charla con los otros."




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